Tras concluir la Santa Misa en honor al Santísimo Cristo de la Misericordia de los Pobres, cientos de fieles llegados de distintos puntos de la ciudad y provincia junto a los feligreses de la parroquia Santa Luisa de Marillac, en oración y penitencia, realizaron las estaciones del Vía Crucis acompañando a Cristo en su Camino al Calvario por las calles del Barrio del Guadalquivir. Camino que realizaba estrenando unas sobrias andas que facilitaba la contemplación, desde cualquier punto de la procesión, de la imagen de nuestro Cristo que descansaba sobre un lecho de iris morados y claveles rojos.
Cada uno abrazado a su propia Cruz pedía al Señor por sus necesidades familiares, afectivas, enfermedades, económicas, desempleo…; hay quien emocionado ante la presencia del Cristo de los Pobres se acercaba al Padre Sergio para pedirle que intercediera ante el Señor por sus sufrimientos: cáncer, hijo en la cárcel, adicción a drogas…
Unas leves gotas se desprendían en algún momento de la procesión que, más que agua de lluvia, se sentían como lágrimas de nuestro Señor al asumir las debilidades y miedos que cada uno aportaba en esta Noche Santa. Eran las súplicas de su pueblo que peregrinaba emulando su Camino hacia la Cruz y unido en un mismo espíritu que es el de una Iglesia llena de Esperanza.
La Banda de Cornetas y Tambores de la Fe de Fernan Nuñez fueron los encargados de anunciar su inminente paso por los hogares del barrio consiguiendo que todos los vecinos se asomaran a sus ventanas o abrieran sus puertas para salir a la calle y agradecer al Cristo de los Pobres su visita por sus casas.
Un acogedor silencio y respeto era la nota predominante que se producía al paso del Santísimo Cristo de la Misericordia de los Pobres. Su inesperada presencia era para muchos una oportunidad de dirigirse a Dios.
Emotiva y enternecedora fue la visita del Cristo de los Pobres a la Residencia de Mayores que lo esperaban con ansia para rezarle y cantarle unas saetas.
Hay que felicitar a los más pequeños de la parroquia que iniciaban el cortejo tras la Cruz Parroquial, acompañados del hermano Benito por su compostura y rezos durante todo el recorrido.
En nuestros corazones hacíamos presentes a las Hijas de la Caridad de la Caridad que aunque no pudieron acompañarnos físicamente las sentíamos caminando a nuestro lado.
Y por último, agradecer a todos cuanto han hecho posible mediante su presencia, aporte material o espiritual este Via Crucis 2013.
Ángel Luis y Milagrosa
Ángel Luis y Milagrosa
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FOTOS VÍA CRUCIS 2013
(pincha y podrás verlas)
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RECORTE DE PRENSA PUBLICADO EN DIARIO ABC CORDOBA 17/03/2013


Efectivamente Ángel, como bien dices no pudimos estar presentes en el via crucis, pero si os acompañamos en espíritu.
ResponderEliminarSobre las 11 de la noche me llegaban mensajes,whatsapp de lo bello,respetuso y bonito que resultó TODO, eso hizo que desde mi corazón se elevara un GRACIAS a Dios por todos vosotros que haceis posible que el Cristo de los pobres se acerque a ellos por sus calles.
El sufrimiento del barrio es mucho, Cristo con su presencia alivia, fortalece, consuela, llena de esperanza a toda esa gente que anoche lo acompañó con fe, respeto y silencio.
Que Dios os premie tanto como haceis y ayudais a nuestra parroquia.
GRACIAS DESDE EL CORAZÓN.
Os quiero.
Sor Isabel
Hay muchas muestras sde agradecimiento desde la Barriada, la mejor fueron los saludos y los niños gritando los nombres de los catequistas, de los de la Pastoral de la Familia, de los de la Pastoral de la Salud, de cáritas parroquial...... esto da seguridad en Cristo que cada uno está acercando y viviendo parte de la Cruz en nuestra Barriada. La Cruz nos da la alegría de la Salvación y la Salvación es que su alegría esté con nosotros. Gracias a todos, especialmente a la familia de Ángel y Milagrosa.
ResponderEliminarP. Sergio