¿Por qué buscáis entre
los muertos al que vive? Lc 24, 5.
Durante estos días de descanso laboral he
tenido la suerte y la alegría de poder compartir con la Comunidad Parroquial y
de Paúles de esta parroquia el tiempo fuerte para el cristiano: la muerte y
Resurrección de Jesús el Cristo, el Amado, el predilecto del Padre.
La posibilidad de
comenzar la mañana con los laudes compartidos me ayudaba a iniciar el día en
Él, que nos convoca e invita a salir al encuentro de nuestros hermanos, porque
es Él quien primero se hace el encontradizo con nosotros.
Visitando por las mañanas las manzanas me he
encontrado con tantos rostros de Dios como personas ha ido poniendo en mi
camino. Les doy gracias por su hospitalidad, por su cercanía, por su acogida;
sin conocerme de nada abrían las puertas de sus casas y de sus corazones, a
veces heridos por la vida o por situaciones dolorosas que hacen la cuesta más
cuesta arriba aún si cabe. El simple hecho de escuchar, de abrazar o de
sentarnos con ellos hacía que el misterio de la fraternidad se hiciera palpable
con gestos sencillos de los que todos somos capaces y el compartir una misma fe
y un mismo lenguaje abría paso a la esperanza de que otra realidad es posible.
Todos
somos responsables de extender la Buena Noticia de que Cristo ha resucitado y
vive en medio de nosotros dando VIDA y VIDA EN ABUNDANCIA. Que seamos fermento
en la masa y contagiemos a los que nos rodeen tanto por lo que decimos como por
lo que hacemos y somos. Que sea Cristo quien viva en nosotros y le dejemos
hacer en nuestra vida, en nuestro barrio, en nuestra familia.
Que María nos ayude en esta tarea que hoy
reemprendemos renovados y que como ella seamos fieles y coherentes con la fe
que recibimos.
Conchi Tierra
MISEVI
Quiero felicitar a personas que conscientes de Cristo transmitieron con desde su sensibilidad luz y color a nuestra Pascua: P. Paco (nuestro Paco), Hno Benito (nuestro Benito), sor Isabel (nuestra Isa), sor María Jesús, sor Leonor y una lista muy grande de laicos que cantaron, decoraron, rezaron, leyeron, disfrutaron, compartieron, limpiaron y arreglaron, oraron, visitaron...
ResponderEliminarTodos sois constructores de nuestra Pascua, de nuestra Alegría en Cristo porque la fuerza del darse viene del mismo Espíritu que resucitó a Nuestro Señor.
¡Felices Pascuas de Resurrección!
Sergio