Predilección por los pobres y servicio incondicional a los demás fue la tarjeta de presentación del hermano Benito, salmantino, que a los quince años de edad entró en el noviciado y desde entonces ha estado, como hijo de San Vicente de Paul, encomendado a la cercanía y estrechez con el ser humano tal como lo demuestra su primer destino en Ayamonte, sus 31 años de servicio en Londres con los inmigrantes de habla hispana y los dos últimos años en el comedor social de Cáritas en Lepe.
El hermano Benito mostró su cariño y agradecimiento a todos los participantes en la Eucaristía por el recibimiento tan cálido que le ha hecho sentirse arropado por esta comunidad desde su llegada a Córdoba. También pidió comprensión por sus posibles fallos y deficiencias en la labor encomendada sobre todo en los primeros días, pero que está encantado de integrarse en este proyecto parroquial tratando de servir lo mejor posible.
Tras sus palabras, los responsables de las diferentes pastorales le dieron la bienvenida y agradecieron su disponibilidad y sencillez.

Bienvenido Hno. Benito y enhorabuena por tu disponibilidad incondicional a trabajar en esta parroquia, donde de seguro podrás encontrar al Cristo con el que más te identificas, “ el Cristo de los más pobres, más que el de los medio pobres”.
ResponderEliminarDe seguro recibirás toda clase de bendiciones del Señor al asumir ante Dios y los fieles tus ornamentos litúrgicos y el delantal, como símbolo de tu servicialidad.
Esto sólo ha acabado de empezar. Verás cómo aquí también encuentras la razón para tu ser vicenciano.