martes, 29 de enero de 2013

LA PARROQUIA ACOGE AL PADRE PACO

   El pasado domingo 27 de enero, tal como estaba anunciado, de una forma sencilla y con todo el corazón, nuestra parroquia daba la bienvenida al Padre Francisco Gutiérrez.

   La procesión de entrada que abría la celebración, acompañada por los responsables de las diferentes pastorales, cruzó «La puerta de la fe (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia...» y en esta ocasión además simbolizaba la puerta de nuestros corazones abierta a un nuevo miembro del equipo parroquial al que la comunidad acoge y ofrece su disponibilidad.

   Ya en el altar el padre Paco, andaluz de Cadiz, se presentó y agradeció las muestras de cariño con las que se estaba encontrando desde su llegada a Córdoba, ofreciéndose desde su ministerio sacerdotal y su carisma de misionero Paúl para ser parte de la vida de la parroquia escuchando y estando al servicio de las necesidades de la misma.

   También con motivo de la Jornada de la Infancia Misionera que se celebraba este domingo se recogieron las huchas del compartir de todos los niños que las habían llevado y se ofrecieron a los pies del altar en nombre de los niños de la parroquia que acogen a los demás como Jesús.

   En la acción de gracias el padre Sergio invitó a todos los presentes a orar por el sacerdocio del padre Paco. La comunidad parroquial oraba porque se realizaran las palabras del pasaje de Isaías que se había leído anteriormente en el evangelio de San Lucas «El Espíritu del Señor está sobre mi, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio...», pues la comunidad parroquial oraba por la intercesión del Espíritu para que renovara la unción sacerdotal del nuevo pastor que va a formar parte de esta parroquia y de la Comunidad Paúl en Córdoba.

   El coro de la parroquia animó elegantemente con sus cantos esta celebración eucarística haciéndola vivir con más intensidad y participar a todos los presentes.



1 comentario:

  1. Me encanta el Padre nuevo que nos han traido, porque refleja mucha humildad y sencillez.
    Lo que yo deseo para él, es más de eso, una total claridad para distinguir la sencillez de la pobreza.
    Para mí, la sencillez, te llena de alegría de vivir porque te liberas de cargar con lo que no necesitas, te sientes ligero-a, y cuando la tienes te queda mucho tiempo y otras cosas para compartir. Pero, la pobreza que viene de la cultura del sacrificio es una privación de las personas y de las cosas que nos hacen sentir más alegres, nos hacen sentir más amor; o es hacer cosas por encima de nuestras fuerzas, y eso es el mayor de los despilfarros por todos los gastos que produce no ser feliz: Da deseo de comer en gran cantidad, como si fueras una boa constrictor, por la ansiedad, de comida basura, desaparece el deseo de andar y no ganas para transporte, arruinas a la seguridad social porque siempre estás enfermo...y vas tirando de tu cuerpo, porque con lo que sí cargas no lo necesitas, y encima de lo que te has estado castigando, no consigues rendimiento.
    Y, con la sencillez, que es no estar en tensión, consigues el máximo rendimiento, que es llenarte de amor, la fuente de todos los milagros. Un abrazo:
    Ana Montilla Moreno.

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