Martita es una niña que vino al mundo en el seno de una familia cristiana. Que lucha por seguir sonriendo a la vida, a sus padres, a su hermano, a su familia. Pese a su corta edad ya sabe lo que es enfrentarse a los zarpazos que la enfermedad nos da cuando menos se la espera. Ella no está sola, sus padres y tías se turnan para estar a su lado. Unos cristales la separan del mundo. Los que hemos ido a verla, hemos visto su carita tímida por los efectos de la medicación, pero en sus ojos se notaba unas enormes ganas de luchar, de ganarle la batalla a la enfermedad.
Por eso Señor, desde la pastoral de la salud queremos pedirte por Martita. ¡ Oh buen Jesús, Tú que sientes debilidad por los niños escucha nuestra súplica ! . Un día mientras descansabas, unos niños querían acercarse a ti, tus discípulos intentaron impedirlo. ¡ – Dejad que los niños se acerquen a mi ! Les dijistes. Señor, sabemos que Martita está contigo y Tú con ella, pero deja que ella se siga acercando a sus padres, como hacen los niños al terminar su jornada en el colegio, deja que ella se acerque a su hermano para seguir jugando con él. Deja que Martita se siga acercando a sus profesores, a sus compañeros, a todos cuanto la esperan en el colegio. Deja que Martita se acerque a todos cuantos la queremos, Tú sabes que somos muchos. Por eso Buen Jesús te pedimos por ella y por todos los niños que como ella estén viviendo una situación semejante. ¡Oh Jesús mío que tu fuerza sanadora restablezca la salud al frágil cuerpo de Martita. Así sea.
Para que esta niña abatida por la enfermedad vuelva a tener la sonrisa en la cara. Gracias a todos los que la tenéis presente en vuestras oraciones.
ResponderEliminar"EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA".
ResponderEliminar"BIENAVENTURADOS LOS QUE SUFREN, PORQE ELLOS SERÁN CONSOLADOS".
NOS UNIMOS EN ORACIÓN POR MARTITA