Todas las ramas de la familia Vicenciana: A.M.M; A.I.C; MISEVI; SSVP; venidas de Córdoba y provincia, nos reunimos el domingo día 25 de Septiembre para celebrar la fiesta de San Vicente de Paúl.
Ha sido un encuentro familiar y lleno de significado que ha tenido dos momentos especiales.
La procesión por las calles del barrio acompañado por toda la feligresía, ha sido un momento precioso donde nuestro Párroco Don Miguel nos hacia una reflexión sobre las obras de misericordia.
San Vicente entraba por la puerta de misericordia declarando la celebración como Eucaristía jubilar donde cada uno de los fieles alcanzaría la indulgencia plenaria al entrar por la puerta de la misericordia y estar preparado para recibirla.
Nuestro Obispo D. Demetrio, anunciaba que las puertas de la misericordia estaban abiertas totalmente para los pobres.
La fiesta de San Vicente de Paúl se vive siempre con alegría, profundidad fraternidad y creatividad. Recordar a San Vicente de Paúl significa “pasar por el corazón”, con cariño y agradecimiento, a nuestro padre y fundador. Significa también volver a fijar nuestra mirada en la inmensa obra que llevó a cabo por y para los pobres y excluidos de la sociedad. Significa encarnar, con dinamismo profético, su carisma liberador y sanador. Y significa que su memoria se convierta en compromiso de evangelización integral hoy y para hoy. Porque, en definitiva, la fiesta de San Vicente de Paúl es la fiesta de los pobres, marginados y excluidos…
El encuentro acabó como sucede en las verdaderas familias: con una convivencia fraterna donde compartimos comida, risas, sueños…
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