El
siguiente texto es en agradecimiento a la parroquia y a cuantos de vosotros
habéis estado unidos en alma, mente y corazón al fallecimiento de mi padre y a
los sentimientos de nuestra familia.
Gracias
por la unión en estos momentos que nos ha tocado vivir en la familia.
Él lo vivió con calma, aunque también tuvo sus momentos puntuales de faltarle la respiración. Su tranquilidad ayudó a nuestra calma, pero las emociones no faltaron. Grande el mensaje y gesto de Jesús tras su resurrección: " la paz os dejo, mi paz os doy".
Él lo vivió con calma, aunque también tuvo sus momentos puntuales de faltarle la respiración. Su tranquilidad ayudó a nuestra calma, pero las emociones no faltaron. Grande el mensaje y gesto de Jesús tras su resurrección: " la paz os dejo, mi paz os doy".
Para
él también hubo su definitivo y pleno viaje, con el mejor seguro, el de la vida
eterna.
De
nuevo, gracias, porque el silencio, la oración, el ofrecimiento y
dedicación de vuestras personas hablan por sí solos para lo que en definitiva
nos reconforta, que somos meros administradores de la vida que Dios nos da.
Abrazos,
Paco
Gracias a él y a tu madre por darnos tu servicio, tu delicadeza a la hora de tratar a la gente, tu saber estar como compañero de la misión, tus visitas a la barriada llevando esperanza y Eucaristía a los enfermos, tus idas y venidas siempre con tiempo para detenerte y hablar con la gente.... gracias a Él y a Dios que supo darte la semilla de ser misionero en comunidad.
ResponderEliminarP. Sergio