“¡La Gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con nosotros!”
El Papa Benedicto XVI ha convocado a toda la Iglesia a un Año de la Fe, desde el 11 de octubre de 2012.
Lo ha hecho mediante una carta (Carta Apostólica) que lleva por título La puerta de la fe, su objetivo es iluminar la alegría y el entusiasmo del encuentro con Cristo. Este encuentro con Cristo nos da un horizonte de sentido infinito. Estaremos pues como Iglesia en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe. Un tiempo de conversión que dura toda la vida.
Todas las figuras de la Sagrada Escritura se nos presentan como personas que al Encuentro con el Dios de la Vida son modelos de fe. Otras figuras, cercanas por nuestro carisma vicenciano, también lo son: San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, para citar tan solo dos de nuestra familia vicenciana. Todas ellas son caminantes, buscadoras de Dios.
Seguramente a ti te pase lo mismo que a mí: no nos imaginábamos conformando una comunidad de bautizados con una presencia activa para construir el Reino a manera de Cristo Evangelizador de los pobres. Este no imaginarse que estarías en esta tesitura es lo que llamaba San Vicente de Paúl: La Providencia.
Quiero decirte de corazón que es una gracia, un regalo de Dios que conformes esta comunidad que quiere profundizar su fe, buscar a Dios y servir a Cristo en la persona de los pobres.
Nuestra Parroquia quiere ser eso: lugar de búsqueda sin protagonismos, lugar de fiesta de bautizados, lugar de Dios.
Como sabes, la Iglesia la conformamos todos los bautizados, con la guía de un pastor. En nuestro caso de Iglesia particular es Don Demetrio y su representante en nuestra parroquia es el párroco que en ausencia será el coadjutor, nuestro querido Eugenio.
En mi ausencia (vacaciones familiares) te pido que le apoyes a seguir animando a cada una de las pastorales que conforman nuestra comunidad parroquial: Catequesis, Caritas, Pastoral Familiar, Pastoral de la Salud, AMM, MISEVI, JMV, Grupo de Limpieza, Consejo Pastoral y Económico, Monaguillos y todos aquellos espacios vicencianos: alfabetización, apoyo escolar, ropero.
La parroquia la conformamos todos y en nuestro objetivo queda claro que queremos ejercitar nuestro bautismo, vivir la presencia de Cristo en la Palabra y en la Eucaristía para poder servir y promover a los pobres con espíritu vicenciano.
Estaré disfrutando un tiempo hermoso con mi madre y mi familia en mi tierra. Desde allí os tendré en mis oraciones y en la Mesa del Pan Eucarístico. Regresaré el 2 de marzo de 2012.
Gracias por caminar y buscar el rostro de Dios en los pobres, dentro de este espacio que queremos y llamamos con el nombre de la santa de los pobres y del Espíritu: Santa Luisa de Marillac.
¡Unión de oraciones!
P. Sergio
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